Hershey: El pueblo cubano que detuvo el tiempo
Hershey, hoy conocido oficialmente como Camilo Cienfuegos, es un pequeño pueblo ubicado en la provincia de Mayabeque, entre La Habana y Matanzas. Su historia comenzó en 1916, cuando el magnate estadounidense Milton S. Hershey, fundador de la famosa empresa chocolatera, decidió establecer allí un central azucarero para abastecer su producción de chocolate en Estados Unidos.
El empresario no solo construyó el ingenio. También diseñó una comunidad modelo para sus trabajadores. Levantó viviendas, escuelas, servicios médicos y un sistema de tranvías eléctricos que conectaba el pueblo con La Habana y Matanzas. Esta visión social y empresarial convirtió a Hershey en un enclave único en el Caribe.
Hoy, el visitante que llega a Hershey encuentra un lugar detenido en el tiempo. Las estructuras originales, aunque desgastadas por los años, conservan el encanto de una planificación urbana inspirada en los pueblos de Pennsylvania. Las casas de madera, los jardines bien trazados y las calles tranquilas evocan una estética norteamericana poco común en el contexto cubano.
Uno de los mayores atractivos del pueblo es la antigua estación del tren eléctrico. Este sistema ferroviario, único en su tipo en Cuba, aún funciona parcialmente. Representa un testimonio vivo de la ingeniería y la visión de principios del siglo XX.
El entorno rural que rodea a Hershey también ofrece una experiencia apacible. Las colinas suaves, los campos de caña y las vistas abiertas al norte de Mayabeque crean un paisaje ideal para quienes buscan tranquilidad y autenticidad. Aunque el pueblo no cuenta con hoteles ni restaurantes formales, resulta perfecto para una excursión de un día desde La Habana o Matanzas. El acceso a Hershey puede realizarse por carretera.
Hershey no es un destino turístico tradicional. No ofrece lujos ni espectáculos. Su valor radica en la autenticidad, en la memoria de una época en que la industria azucarera cubana atrajo inversiones extranjeras y moldeó comunidades enteras. Caminar por sus calles es una oportunidad para reflexionar sobre el pasado y apreciar una forma de vida que resiste al paso del tiempo.
Este pueblo, que alguna vez fue símbolo de modernidad y progreso, hoy se presenta como un espacio para la nostalgia, la fotografía y el turismo responsable. Hershey invita a mirar con otros ojos la historia de Cuba y a descubrir, fuera de los circuitos habituales, un capítulo fascinante de su patrimonio.




