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TEMPORADA CICLÓNICA 2020, ¿qué puede esperarse ahora?

Por motivos del cierre de la información del artículo publicado el pasado miércoles 28 de julio, no fue posible incluir al Huracán ISAÍAS en el recuento de lo ocurrido hasta el mes de julio en la actual Temporada ciclónica 2020.

Lo hago ahora, no sólo para incluirlo en ese contexto, sino también porque ISAÍAS ha resultado ser el ciclón tropical más temprano formado en cualquiera de las temporadas ciclónicas conocidas en los últimos 170 años, pero especialmente desde 1966, en la era de los satélites geoestacionarios, en que ningún ciclón tropical, por lejano que esté, puede escapar a su detección y vigilancia por esta vía.

Nunca antes se había visto 9 tormentas tropicales tan temprano en una temporada, en este caso entre el 16 de mayo (ARTHUR) y el 29 de julio (ISAÍAS). Además, ISAÍAS igualó el récord de 5 tormentas tropicales formadas durante un mes de julio, establecido con la Temporada Ciclónica (también récord) del 2005. Ha sido también el segundo huracán en esta temporada.

Y ahora, ¿qué pasará?

Así terminó el mes de julio; con 9 de los 21 nombres asignados a esta temporada. Dejando por cubrir 12 de ellos. ¿Se acabará la lista como ocurrió en la temporada récord de 2005, cuando fue necesario entonces emplear las letras del alfabeto griego? Sin negar que el resto de la temporada tiene probabilidades de continuar siendo muy activa, no creo probable que se acaben los nombres y haya que recurrir a las letras griegas.

Recordemos que una Temporada Ciclónica Promedio (1981–2010) presenta 12.1 tormentas tropicales, de ellas 6.4 huracanes, y de ellos 2.7 de gran intensidad (Huracanes con categoría 3 o más). Podemos ver la gran actividad que ha presentado hasta ahora la Temporada del 2020. Considerando que hasta la fecha los números son 9 tormentas tropicales, 2 de ellos huracanes, y ninguno de gran intensidad.

Todas la Depresiones Tropicales que se han formado, se han desarrollado en tormentas tropicales, con la excepción de la depresión Tropical DIEZ del 30 de julio, y sobre la cual les hablaré más adelante.

Vamos a ver las condiciones que existen para el resto de la Temporada:

Temperatura en la Superficie del Mar

Se ha mantenido muy elevada en la mayor parte del Atlántico. Se requieren temperaturas de 27ºC o superiores para la formación y desarrollo de un ciclón tropical. En zonas del Atlántico y el golfo de México la temperatura del agua ha alcanzado, hasta la fecha, valores de 30ºC o un poco más, lo que se traduce en bastante energía, o combustible para la formación de ciclones Tropicales.

Como el agua del mar ha estado más cálida de lo normal en los últimos meses, es muy probable que continúe estando más caliente que el promedio en lo que resta de la Temporada Ciclónica, ya que la temperatura del agua es conservativa y por su alta capacidad calórica, la temperatura superficial oceánica no suele cambiar en breve plazo.

Temperatura
Temperatura del mar en el Atlántico en julio de 2020. Obsérvese el agua más cálida en colores rojo-amarillos, y en tonos azul azulosos las temperaturas del agua más frías.
 

La nota discordante la da el lejano Atlántico Tropical, cercano a África. En el mapa que se adjunta de Temperaturas de la Superficie del Mar, verán allí zonas azules o más claras, que denotan valores más bajos que los valores normales estadísticos de la temperatura en esa área.

Pues bien, vuelvo a hablarles de la Depresión Tropical DIEZ, formada tardíamente en julio en esa zona del lejano Atlántico. Resultó ser efímera, pues se debilitó y disipó rápidamente. La causa de ello, puede ser la limitante más importante por el momento en esta temporada ciclónica: el agua fría (24 a 25 ºC) y el aire seco, con el polvo del Sáhara cercano a África que, además, hace de filtro a la luz solar y por ello el agua no recibe la insolación suficiente para alcanzar una temperatura mayor.

En la Naturaleza, todo está concatenado. Pero si estás condiciones generales de baja temperatura se mantienen un tiempo más, mermará una región importante de formación de huracanes.

OleadasPolvo
Las oleadas de nubes de Polvo del Sáhara han sido casi una constante que ha limitado la formación y desarrollo ciclónico en el Atlántico, hasta ahora, en esta Temporada Ciclónica del 2020.
 

Condiciones Neutras o La Niña débil en el Pacífico.

Ahora bien, la temperatura del agua en la superficie marina es sólo uno de los factores; hay otros. Uno de los más importantes es el comportamiento del viento en la altura, desde la superficie hasta los 10 kilómetros de altitud. A eso se le llama Cizalladura Vertical.

Cuando hay un evento neutro del ciclo El Niño-La Niña en el Pacífico Ecuatorial Oriental, como ahora, pero aún más cuando se está cerca de un evento La Niña, o en La Niña con más propiedad, los vientos son más débiles a alturas de unos 10 -12 kilómetros, hay entonces poco cambio del viento con la altura sobre el área de formación de Ciclones Tropicales y se puede establecer la columna de vientos giratorios desde la superficie hasta alturas de 10 a 12 kilómetros que constituye el ciclón tropical.

Si los vientos en altura son fuertes, como los que se generan en el caso de El Niño, la columna será cortada y es más difícil la formación o el fortalecimiento de un ciclón tropical.

Estando en una etapa Neutra, y pudiendo acercarse a condiciones de La Niña al final de la Temporada, estamos sin dudas ante circunstancias favorables para el desarrollo ciclónico en esta Temporada.

ModeloPredicción
Los modelos muestras condiciones neutras (Anomalías de la Temperatura entre +0.5 ºC y -5 ºC), aunque algunos modelos sobrepasan los -5 ºC y llegan a valores propios de un evento débil de La Niña durante los meses de la Temporada Ciclónica.
 

La humedad del Aire.

Pero esto tampoco no basta. Puede ser que ambos factores, temperatura del agua y poca diferencia de los vientos en la Columna vertical (lo que llamamos baja Cizalladura Vertical), puedan estar presentes y que no haya suficiente desarrollo ciclónico. El otro factor importante es la humedad en la columna de aire.

Desde temprano han circulado por el Atlántico tropical zonas de polvo del Sáhara, ocasionado por pulsos o estallidos de aire con el polvo procedente de las costas africanas. Junto al polvo, aunque este tenga pequeñas concentraciones, viaja un aire muy seco, lo que, al penetrar en la circulación, seca el ambiente y hace sucumbir en poco tiempo a la tormenta tropical o huracán mejor formado. Al mismo tiempo, incrementan localmente la Cizalladura Vertical. Ven otra vez el ejemplo de la Depresión Tropical DIEZ.

Pero a diferencia de la temperatura oceánica, las áreas de polvo y el aire seco que transporta, junto a la cizalladura vertical, pueden cambiar mucho más rápido. Las condiciones que permiten la formación del polvo del Sáhara y su traslado, junto al aire seco, usualmente desaparecen o disminuyen drásticamente desde mediados de agosto y más en septiembre, y ello favorecerá la actividad ciclónica a partir de ese momento, dado que las otras condiciones principales se mantengan, como es de esperar, rayos solares caigan sobre el agua en toda su intensidad.

Si este factor desaparece, demorará unas pocas semanas en que el agua tome los valores que en esta época debe tener, y también favorecerá la actividad ciclónica.

Y, ¿entonces?

La Temporada Ciclónica que hasta ahora mantiene el récord de la Temporada más activa conocida ha sido la del año 2005, cuando se registraron 27 Tormentas Tropicales a las que se les dio nombre, lo que obligó al uso de letras griegas al sobrepasar en 6, las 21 letras asignadas a los nombres. Pero, además, hubo un récord de 15 huracanes, de ellos 7 de gran intensidad, entre ellos 4 que alcanzaron la categoría 5.

Esa Temporada ciclónica del 2005 resultó ser tan activa porque se conjugaron diversos factores que es muy difícil que se vuelvan a encontrar. De hecho, no parecen estarlo en la Temporada ciclónica del 2020, aunque como estamos viendo, algunos de esos factores existen, pero no en la medida suficiente. Por ello, es extremadamente difícil que este récord sea batido fácilmente.

Hay que destacar que autores como Chylek y Lesins (2008), han determinado que la probabilidad de que una temporada ciclónica cualquiera genere tanta actividad como la del 2005, es extremadamente baja, resulta inferior al 1 %.

Por ello, veo muy, muy poco probable, que se pueda romper o igualar siquiera el importante récord alcanzado en el 2005.

Además, en julio, varias entidades que realizan pronósticos estacionales de ciclones tropicales en el Atlántico actualizaron sus pronósticos previos. Claro, que los números se han incrementado con respecto a los pronósticos estacionales emitidos en mayo y principios de junio. Y es que ya se ha tenido una ventaja alcanzada con las 9 Tormentas Tropicales ocurridas en lo que va de temporada.

Sin embargo, ninguno de esos métodos lo dan en total por encima de 18 -20 tormentas tropicales. Y mucho más bajos aún están los números dedicados a huracanes (8 - 9) y a huracanes de gran intensidad (4), lo que está bastante lejos de los parámetros obtenidos en el 2005.

ALGO IMPORTANTE QUE COMENTAR:

La actividad ciclónica es una medida del potencial de formación Tormentas Tropicales y Huracanes para toda la cuenca del Atlántico, pero no dice nada, ni se puede inferir, el punto, ciudad o lugar, dónde un huracán pudiera azotar. Es fácil apreciar que la cuenca atlántica es extremadamente grande con relación a cualquier isla o país del Caribe, o para cualquier punto específico de una zona continental como la de los Estados Unidos, Canadá o México.

Y algo muy importante también: Basta uno sólo para que su azote pueda convertirse en un Desastre en su lugar de residencia.

Por ello, siempre hay que estar alertas y vigilantes en una Temporada Ciclónica; y si hay una Tormenta Tropical o Huracán cercano, o que amenace formarse, entonces mantenerse bien informado con los Avisos que emiten los Servicios Meteorológicos Oficiales de cada País, a través de la radio y la TV, y seguir las orientaciones de los Servicios de Protección Civil o Defensa Civil.

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