Lo último de Excelencias Cuba
Y detrás de una gran Mujer… un hombre

¿Será posible una Nevada en La Habana?

Dr. José Rubiera
30 December 2020 7:39am

Con el frío de los últimos días en Cuba y en zonas del Noroeste del mar Caribe, algunos se han preguntado si es posible que en nuestras latitudes haya nevado o pueda nevar alguna vez.

Creo que ha sido, como en cierta ocasión  expresé, también una obsesión histórica de escritores y artistas. Por ejemplo, el poemario “Nieve” de Julián del Casal (1892), “Nieve en La Habana”, título de tres libros diferentes publicados en Cuba y en el exterior; la palabra Nieve en las obras de José María Heredia, José Lezama Lima, Carpentier y otros; el nombre artístico que tomó José Ignacio Villa, el gran pianista, compositor e interprete a quién casi todos conocen sólo por “Bola de Nieve”.

Si se va en busca de información en los archivos de la prensa de principios del siglo XX, seguramente Ud. se encontrará con la aseveración de una gran nevada ocurrida en Fomento, en la región central de Cuba, nada menos que en mayo de 1913.

Pero si se analiza bien esa información, que provocó titulares en los periódicos de la época, la primera señal sospechosa es que ocurrió en un mes de mayo, mes en que las temperaturas ya son altas, y si averigua un poco más, se enterará de que, en esa época, claro que por desconocimiento, al granizo lo llamaban “nieve”, y todo resultó ser una colosal granizada, pues verdaderamente lo fue, dejada caer por un área de fuertes tormentas severas, algo que ocurre mayormente en verano.

Otra de las historias que se cuentan es la de que alguien compró una vez una barredora de nieve y triunfalmente la desembarcó en La Habana.

Sin embargo, lo que distingue a la gran granizada de 1913 de la historia que les voy a contar, es que en aquel caso no hubo ninguna intención de decir una mentira, fue un problema semántico que ocurrió sólo por desconocimiento; lo que no sucedió igual con la nevada “supuestamente” acaecida en el centro de la Capital de Cuba, La Habana, en 1932.

La Nevada de 1932 en La Habana.

Quizás dicha  historia fue una de las primeras “fake news” que existieron en el mundo, acompañada de las correspondientes “fake fotos”, aunque, por supuesto que no lo puedo aseverar.

La noticia de referencia fue publicada el 28 de diciembre de 1932 en La Habana por la revista “Carteles”. En un gran titular aparecía la noticia: “Hoy Ha Nevado en La Habana”, y lo ilustraba con dos asombrosas fotografías del Parque Central, con los árboles y las palmas cubiertas por la nieve, y otra del Capitolio Nacional, con su cúpula también cubierta por la nieve. Incuestionable…Vean Uds.

Nevada en La Habana

 

Capitolio de La Habana y sus alrededores con nieve

Señalaba el texto del artículo: “Por primera vez en Cuba, se ha producido en la mañana de hoy una ligera nevada, que afectó el centro de La Habana, algunos puntos de la periferia y el litoral en una extensión aproximada de cinco millas.

La nevada comenzó a las 6:17 minutos y terminó a las 7:11. El fenómeno puede atribuirse a la penetración de una corriente fría, a baja altura, en la atmósfera tropical, saturada de humedad. A esa hora se registraban altas presiones en el nordeste de Estados Unidos, presión normal en el Caribe y una ligera depresión en la zona del Istmo”.

Esta información estaba firmada, supuestamente, por el ing. José Carlos Millás, Director del Observatorio Nacional, y para no dar pie a duda alguna, la “sazonaba” con que el Observatorio del Colegio de Belén en La Habana, atribuía el fenómeno a los extraordinarios descensos de temperatura registrados en los Estados Unidos en esas fechas.

El que lea y vea las fotografías mostradas en esta publicación, pudiera convencerse de que, efectivamente, hubo una nevada en La Habana, pero……

¿Qué es la nieve?

La nieve es una precipitación en forma en copos o pequeños cristales de hielo que caen muy suavemente desde la nube a la tierra. Para que ocurra, es necesario que, en toda la capa de aire desde la nube hasta la tierra, haya temperaturas de cero grados Celsius o menos.

Esas condiciones no pueden darse en Cuba o el Caribe. Cuba es un archipiélago; lo bañan las aguas del golfo de México, del mar Caribe y del Atlántico, y todas esas aguas conservan las temperaturas muy altas, aún en invierno.

Supongamos, y es una suposición válida, que pueda caer nieve de la nube, pero entonces, cuando llega abajo, al irse elevando las temperaturas, la nieve se transforma en pequeñas gotitas de agua, en una llovizna.

Los frentes fríos atraviesan el golfo de México, y detrás de ellos viene la masa de aire frío del continente, representada por el anticiclón continental migratorio. Puede nevar en Texas y en zonas próximas a la costa del golfo en el Sur de los EE.UU., pero al cruzar el aire frío sobre las cálidas aguas del golfo de México, el aire se va calentando y no llega a Cuba tan frío.

Las mayores invasiones de aire frío, con el cual podemos esperar las temperaturas más bajas en Cuba, ocurren cuando el aire frío viene con vientos, fluyendo del Norte al Nortenordeste, cruzando sobre la península de La Florida, y por encima del mar, con sólo 180 kilómetros de mar, en el estrecho de La Florida.

Las temperaturas mínimas más bajas, en Cuba ocurren cuando cesa el viento, el aire se estanca, las noches están sin nubes, y en zonas del interior, principalmente en las llanuras, alejadas de las costas, el aire se enfría paulatinamente por irradiación durante la noche, y justo antes de la salida del sol, se producen las temperaturas mínimas más bajas.

¿No pudiera ocurrir que una masa de aire enormemente fría llegara a Cuba y produjera la caída de nieve?

Es improbable en grado sumo. Tendría que venir un frente frío y detrás una masa de aire muy fría que, con rapidez y sin tiempo a que se elevara la temperatura, llegara otro frente y otra masa de aire aún más fría, y que entonces la temperatura ambiente descendiera a 0 ºC o menos en la columna de aire, desde las nubes hasta el suelo, y que las nubes sean nubes que produzcan precipitación. En el clima actual, eso es imposible; y en el clima futuro, según van las cosas con el calentamiento global, más que imposible.

En la península de La Florida y en otras zonas del mundo situadas en nuestra misma latitud, se ha registrado nieve, pero son lugares que forman parte de un continente, no rodeados totalmente de agua como Cuba. En islas situadas más al norte, con llegada de aire muy frío y nubes de precipitación, la nieve sí puede caer.

Por ejemplo, aunque se cataloga como un caso muy raro del que van a hacer 44 años el próximo enero y no ha ocurrido nunca más, nevó en las islas Bahamas y en la mayor parte de La Florida el 19 de enero de 1977, durante una gran irrupción de aire frío en el Sudeste de los Estados Unidos. La nieve, mezclada con lluvia, se extendió hacia el Sur, donde la isla de Gran Bahama informaba en sus observaciones meteorológicas que registraba nevada ligera y lluvias.

En los registros meteorológicos, hay un caso de un avión de la Pan American que volaba sobre La Habana en 1955 y los pilotos vieron, y reportaron, caída de nieve a nivel de vuelo, pero... como era de esperarse según lo analizado en párrafos anteriores, al ser la temperatura elevada, la nieve se convirtió en una fina llovizna invernal. De ahí no pasó.

Y volviendo a diciembre de 1932….

Pues, recuerdo que hace muchos años el meteorólogo Roberto Ortíz Héctor, realizó una pequeña búsqueda en las Observaciones del Colegio de Belén en La Habana y encontró temperaturas máximas de unos 28 ºC para ese día en la Capital.  Por su parte, el Diario de la Marina publicaba en su información meteorológica, que durante los días 27, 28 y 29 de diciembre de 1932, no existía ninguna alteración de las condiciones meteorológicas digna de atención, añadiendo, en la información emitida aquel miércoles a las 12 m, que la temperatura mínimas que había ocurrido durante la noche anterior, había sido de 17.4 ºC. ¡Ni asomo de gélidas temperaturas!

¿Qué pasó entonces?, ¿por qué la publicación de la nevada? Sólo les digo que recuerden la fecha: 28 DE DICIEMBRE, Fiesta de los Santos Inocentes, el Día de los Inocentes. Los que peinan canas, recordarán que era el día para decir mentiritas, “inocentadas”, bromas, engaños y tomaduras de pelo a los que nos rodeaban. Así que, la revista “Carteles” se prestó a esa “inocentada”, sin pensar que, con el pasar de los años, todavía embaucaría a más de una persona, y, algunos la darían aún por cierta.

Aprovecho para comentarles algo. Los que amamos la fotografía y en estas lides venimos de la era analógica, cuando no había ni Photoshop, ni computadoras, ni nada por el estilo, nos damos cuenta de que esas “Fake Fotos” tuvieron que ser trucadas, alteradas, completamente a mano, y de esto hace casi 90 años, sobre el propio negativo fotográfico de la fotografía real que tomó la cámara.

Esa labor, completamente artesanal, y con ese resultado, que hemos podido apreciar, debe de haberles tomado algún tiempo, habilidad e ingenio hacerlo. Hoy, cualquier muchacho lo haría en corto tiempo con el Photoshop u otro editor digital de imágenes; pero tampoco sería fácil que alguien creyera que anoche nevó en La Habana….

 

 

 

Back to top