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La Habana 500 + 1: ¿Dónde estaba la Fortaleza Perdida?

Rolando Pujol
18 November 2020 4:01pm

Fueron los franceses los primeros en atacar a España y romper el monopolio comercial que ejercía sobre las riquezas extraídas de América. La Habana fue entonces especialmente codiciada, porque todos los años, desde la primera mitad del siglo XVI, atracaban en su puerto decenas de barcos cargados de oro, plata y otros productos con destino a Europa.

La Habana disfrutó de una paz relativa durante sus tres primeras décadas de vida, hasta que en 1537 sufrió el primero y muy desastroso asalto de los corsarios franceses, donde se presume se perdieron, total o parcialmente los Libros de Actas del Cabildo existentes hasta esa fecha.

Otros ataques y depredaciones se produjeron un año después en 1538 y otro similar en 1543, este último, rechazado por los pobladores que se armaron y abrieron fuego desde una fortaleza, que pocos años antes habían construido para la defensa de la plaza.

El ataque de 1538 había marcado a la metrópoli española, por lo que la Reina dio la orden de fortificar la villa al adelantado Hernando de Soto, gobernador de la Isla, quien encargó al Capitán y Maestro de Obras Mateo Aceituno la edificación de un castillo.

Su construcción se acometió con tal diligencia, que dos años después estaba terminada, siendo objeto de disímiles requerimientos por la dudosa calidad de su fábrica.

Plano de ubicación probable de la Fuerza Vieja
Plano de ubicación probable de la Fuerza Vieja

La Fuerza Vieja, como la llamaron luego los historiadores para diferenciarla del flamante Castillo de la Real Fuerza, construido años después y que hoy podemos admirar en la Plaza de Armas, tenía el aspecto de un castillo almenado medieval, con una torre de homenaje para la observación, en el ángulo que daba hacia el puerto. Estaba artillado con seis cañones pedreros y una dotación permanente de medio centenar de hombres, a los cuales podían unirse las milicias de vecinos, los cuales eran convocados con una salva de cañón en caso de alarma.

Tenía unos 100 pies por cada lado de su cuadrilátero y no poseía foso. Sus paredes eran de tapias de piedras unidas con argamasa. La altura de las tapias perimetrales debió superar los cuatro metros.

En 1555, la Fuerza Vieja cobró notoriedad cuando su alcaide Juan de Lobera, se atrincheró tras sus muros con unos 30 defensores, ofreciendo una feroz resistencia al asalto del pirata francés Jacques de Sores, quien lo atacó con 200 filibusteros.

Por los incendios y destrucción que provocó la batalla, la fortaleza, quedó prácticamente inservible. Se sabe que su cercado se utilizó, durante años, como corral para el ganado que se iba a sacrificar y hacia 1590, fue demolida y terraplenado su emplazamiento, por constituir un padrastro (obstáculo) para los cañones del Castillo de la Real Fuerza, emplazado unos 150 metros en el interior del canal del puerto.

Seguro se preguntarán ¿dónde se encontraba exactamente la Fuerza Vieja y qué existe hoy en el lugar donde estuvo emplazada?

Según las investigaciones históricas la fortaleza se encontraba aproximadamente, en el lugar donde se erigió, primero en 1603, la Real Fundición de Artillería y a partir de 1843 la Maestranza de Artillera que, al ser demolida en 1938, aportó sus piedras para levantar la Jefatura de Policía, ese castillo de estilo neocolonial que se encuentra actualmente entre las calles Cuba, Chacón y Tacón, donde una vez estuviera la Fortaleza Perdida.

Maestranza de Artillería
Maestranza de Artillería

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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