El kayak para hacer un turismo diferente en Cuba
Cuba revela escenarios turísticos insospechados que fortalecen la industria de los viajes gracias a su variabilidad en naturaleza, aventuras y ruralidades. Guías especializados y la Agencia de Viajes Ecotur respaldan esta visión, al organizar excursiones centradas en el contacto directo con el entorno natural.
El kayak se consolida como una de las actividades de mayor relieve en la isla. Guías de viajes y reportes del Ministerio de Turismo (Mintur) confirman el crecimiento de esta práctica dentro de los programas de aventuras y ecoturismo. Cuba aprovecha sus excepcionales condiciones naturales para ofrecer experiencias únicas, principalmente en áreas protegidas de gran belleza.
Entre los destinos más destacados figuran los cayos del norte de Villa Clara y Ciego de Ávila, conocidos como Jardines del Rey, donde los canales entre manglares permiten recorridos seguros en aguas tranquilas y transparentes, rodeados de abundante vida silvestre. La Península de Zapata, el mayor humedal del Caribe, se presenta como un laberinto acuático ideal para la observación de aves y vegetación exuberante. También sobresalen el Río Canímar, cerca de Matanzas, con sus imponentes paredes calcáreas, y la Bahía de Cochinos, reconocida por su interés histórico y ecológico.
El kayak en Cuba se promociona como una opción de ecoturismo de bajo impacto que combina deporte, conservación y contacto con la naturaleza. Se convierte en alternativa atractiva para viajeros que buscan experiencias más allá del tradicional sol y playa. Esta práctica, con raíces milenarias en pueblos indígenas Inuit, Yupik y Aleutianos, nació hace más de cuatro mil años como herramienta de supervivencia.
La palabra kayak significa Bote del cazador y sus embarcaciones originales, hechas con armazones de madera o hueso recubiertos de pieles de foca, eran ligeras, rápidas y herméticas, adaptadas a la medida exacta de cada usuario. Su llegada a Europa transformó el diseño en actividad recreativa y deportiva.
La industria turística mundial ofrece desde alquileres simples y clases para principiantes hasta expediciones guiadas de varios días. En Cuba, antes de la pandemia de la Covid-19, alrededor de 60 mil visitantes extranjeros practicaron kayak durante su estancia, en excursiones de medio día por cayos, recorridos por manglares o alquileres en resorts. Aunque esta cifra representaba una fracción pequeña dentro de los más de cuatro millones de turistas que visitaron la isla, su crecimiento la convierte en un componente clave de la recuperación turística actual.
A nivel global, el kayak atrae a decenas de millones de turistas cada año. La Outdoor Foundation reportó que en Estados Unidos unos 25 millones de personas practicaron kayak en 2021, incluyendo recreación local y turismo. Una estimación conservadora sitúa entre 15 y 25 millones los turistas internacionales que lo practican anualmente.
La Asociación de Viajes de Aventura (ATTA) valora el mercado del turismo de aventura, donde el kayak ocupa un lugar central, en cientos de miles de millones de dólares a nivel mundial. Países como Canadá, Nueva Zelanda, Noruega, Costa Rica, Tailandia y Croacia incluyen esta actividad como protagonista en sus ofertas turísticas, y Cuba se suma con fuerza a esta tendencia.




