Lo último de Excelencias Cuba
El kayak para hacer un turismo diferente en Cuba

Bosque de La Habana impulsa turismo de naturaleza en Cuba

Redacción Exce…
26 March 2026 9:42am
Bosque de La Habana impulsa turismo de naturaleza en Cuba

El turismo de naturaleza crece cada año en Cuba y uno de los espacios más significativos para esta modalidad es el Bosque de La Habana, considerado un sitio indispensable de paseo y recreación. Ubicado en el oeste de la capital, a pocos minutos del Vedado, este entorno natural de unas 700 hectáreas se reconoce como el pulmón verde de la ciudad, un refugio de paz y biodiversidad dentro del entramado urbano.

El Bosque de La Habana forma parte del Parque Metropolitano y se extiende a lo largo de las riberas del río Almendares, el más importante de la capital. Su frondosidad contrasta con el asfalto y el ruido citadino, ofreciendo a visitantes y residentes la posibilidad de adentrarse en una pequeña selva tropical sin salir de la ciudad.

La historia de este espacio se remonta a tiempos coloniales. En 1569 las autoridades españolas restringieron el acceso a la zona para prevenir ataques de corsarios y piratas, lo que dio origen al nombre de Monte Vedado. A inicios del siglo XX, el publicista Carlos de Velasco impulsó la idea de convertirlo en un gran parque urbano. Posteriormente, el arquitecto y paisajista francés Jean Claude Nicolás Forestier concibió un ambicioso proyecto de Gran Parque Nacional a orillas del río Almendares. Aunque el plan no se concretó de inmediato, en 1937 comenzaron los trabajos que dieron lugar al Bosque de La Habana, inaugurado el 10 de octubre de ese año.

Tras el triunfo de la Revolución en 1959, el concepto se amplió con la creación del Parque Almendares junto al puente homónimo, que incorporó áreas de recreación infantil, cafeterías y espacios culturales, consolidándose como un lugar emblemático para el esparcimiento familiar. Actualmente, el bosque es un área natural protegida que abarca parte de los municipios Plaza de la Revolución, Playa, Marianao y Cerro.

La vegetación del bosque incluye algarrobos, laureles, jagüeyes y árboles con largas lianas que generan un ambiente místico. La fauna es igualmente diversa, con garzas, pelícanos, zunzunes, carpinteros, pequeños reptiles y ardillas adaptadas a la vida urbana. El recorrido por el bosque también revela atractivos históricos y culturales, como las ruinas de la antigua casa de Doña Josefina, conocida como Isla Josefina, que perteneció en el siglo XIX a Juana Gabriela de Embil y Quesada. Se conservan además vestigios coloniales como los restos de la Presa El Husillo y los canales del Acueducto de Fernando VII.

El Bosque de La Habana se distingue por su valor cultural. El Anfiteatro del Almendares, inaugurado el 5 de julio de 1965, es único en el país por su diseño para marionetas de hilos y se mantiene como un escenario activo. En sus alrededores, antiguas instalaciones fabriles como los Jardines de La Tropical y de La Polar, que utilizaron las aguas del río para producir cerveza, se transformaron en complejos recreativos y gastronómicos.

El río Almendares, que atraviesa el bosque y recorre 45 kilómetros desde Mayabeque hasta La Habana, constituye un elemento vital de este entorno. Los aborígenes lo llamaban Casiguagua y posteriormente recibió el nombre del obispo Almendares. Hoy se reconoce como un escenario natural de gran atractivo turístico y cultural para la capital cubana.

 

Back to top