Museo del Tabaco en La Habana Vieja, 33 años mostrando cubanía

Redacción Exce…
18 February 2026 9:50am
Museo del Tabaco

El Museo del Tabaco, una institución que abrió sus puertas por primera vez el 26 de febrero de 1993 en el corazón de La Habana Vieja, pronto estará de cumpleaños. Este espacio constituye la única institución en Cuba destinada a conservar y mostrar colecciones vinculadas con la cultura generada por el tabaco.

El museo ocupa una casona del siglo XVIII ubicada en Calle Mercaderes Número 120, entre las calles Obispo y Obrapía. La edificación data de las primeras décadas de 1700 y perteneció inicialmente a la familia de Bartolomé Luque. A lo largo de los siglos, la propiedad pasó por varias manos, incluyendo a Valentín Martínez en 1825, a Juan Manuel Manzanedo, primer Marqués de Manzanedo, en 1840, y a Miguel Matienzo y Pedroso, Marqués de la Secada de Matienzo, en 1862. La Oficina del Historiador restauró y rehabilitó la casona como parte del proceso de restauración integral del Centro Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982.

El recorrido por el museo comienza en el recibidor del primer piso, una antesala que ofrece una primera aproximación a la historia del tabaco desde su cultivo en la región de Vuelta Abajo, en Pinar del Río, hasta su desarrollo industrial. En este espacio se aprecian una fotografía ampliada de una vega, una prensa del siglo XIX de la fábrica La Corona y una mesa de torcedor con su guillotina.

El Salón Principal constituye el corazón del museo y alberga una muestra general de aspectos históricos y culturales. Exhibe una reproducción de un ídolo del tabaco, conocido como Cemí, de la cultura taína, una pieza que demuestra el valor ritual de la hoja para los aborígenes cubanos.

En la planta alta se encuentra el Salón Litográfico, un espacio dedicado a la litografía y al arte de crear las emblemáticas anillas de los puros. El museo exhibe piedras litográficas, muchas de ellas procedentes de Baviera, Alemania, y una colección de marquillas de diferentes marcas de tabaco de los siglos XIX y XX, muchas con pan de oro y purpurina.

El museo dispone también de una Sala de Exposiciones y Conferencias, un espacio polivalente que utiliza para su labor sociocultural. En esta sala realiza exposiciones temporales de artistas cubanos y extranjeros cuya obra se vincula al tabaco, así como conferencias, seminarios y eventos especializados. Un panel en esta sala muestra información sobre las Casas del Habano en el mundo y fotografías de Hombres Habano y personalidades consumidoras.

Las colecciones del museo abarcan desde la época prehispánica hasta la actualidad. En el área de época prehispánica destaca la reproducción del Cemí taíno. El museo posee una colección de pipas de los siglos XVII, XVIII y XIX, así como un conjunto de pipas, cazoletas y boquillas de caolín y barro encontradas en excavaciones arqueológicas en la Bahía de Matanzas y el Palacio de los Capitanes Generales. Una pipa inglesa del siglo XVII, rescatada del Palacio de los Capitanes Generales, y pipas de espuma de mar donadas por autoridades de Austria completan esta sección.

En el ámbito de la industria y la producción, el museo conserva una prensa de tabaco del siglo XIX procedente de la fábrica La Corona, una mesa de torcedor con su guillotina y varios embalajes de tabaco antiguos. La colección de arte litográfico y vitolfilia incluye una vasta colección de piedras litográficas y una importante colección de anillas y habilitaciones, también conocidas como marquillas, de prestigiosas marcas de puros de los siglos XIX y XX, incluyendo piezas de la década de 1880.

El museo exhibe además utensilios del fumador de los siglos XIX y XX, como tabaqueras, encendedores, cortapuros, cajas de rapé, ceniceros y boquillas confeccionados en metales preciosos y otros materiales. Entre otros objetos de interés se encuentran un óleo con imagen campestre y el sombrero del músico Compay Segundo, cuyo nombre real era Francisco Repilado, una pieza subastada durante un Festival del Habano.

Museo del Tabaco
Interior del museo

 

En mayo de 1994, el museo inauguró la Casa Especializada del Habano, una tienda que, aunque es un espacio comercial, pertenece al museo y funciona como una extensión de este. La tienda vende diferentes marcas de habanos y útiles para el fumador, y alberga en su interior una colección museable de encendedores, tabaqueras, cajas de tabaco de marcas desaparecidas y marquillas antiguas. La tienda abre de lunes a sábado de 9:00 a.m. a 6:00 p.m., y los domingos hasta el mediodía.

El museo desarrolla una amplia actividad cultural y mantiene varios proyectos socioculturales. Es sede habitual de conferencias y eventos especializados, como los que se organizan durante el Festival del Habano. Cada dos años organiza un simposio internacional sobre temas relacionados con el tabaco e imparte programas de estudio como el diplomado Panorama histórico, socioeconómico y cultural de la industria del tabaco.

El proyecto Lectores de Tabaquería constituye una de las iniciativas más destacadas del museo. Esta iniciativa mantiene viva una tradición declarada Patrimonio Cultural de la Nación en 2012 y organiza lecturas en tabaquerías, escogidas y despalillos con la participación de reconocidos intelectuales cubanos.

El museo celebra anualmente dos coloquios. El coloquio Flores del Habano reconoce a las mujeres por su profesión u oficio en el mundo tabacalero, mientras que el coloquio Amigas del Habano agrupa a cubanas y extranjeras defensoras del arte de fumar. El museo realiza también actividades para la comunidad, incluyendo exposiciones, concursos infantiles y juveniles, e intercambios con personas de la tercera edad.

La labor del Museo del Tabaco ha merecido varios reconocimientos y distinciones. Entre ellos figuran la réplica de la sortija del Héroe Nacional José Martí, los diplomas Honrar Honra y La Utilidad de la Virtud de la Sociedad Cultural José Martí, diplomas de Tabacuba por el trabajo con los Lectores de Tabaquería, un cuadro con anillas dedicadas al Apóstol otorgado por la Asociación Vitofílica Cubana, una nominación en la categoría de Comunicación en el Festival del Habano y el Premio Excelencias Gourmet.

En 2017, el museo recibió a más de dos mil visitantes entre cubanos y extranjeros. El perfil del visitante incluye tanto a turistas interesados en la cultura cubana como a expertos, historiadores, periodistas y comerciantes del mundo tabacalero de todas partes del mundo.

El Museo del Tabaco constituye un centro cultural activo que explica por qué el habano es un producto insigne de la cultura cubana. Su ubicación en una casona del siglo XVIII, sus colecciones únicas y sus proyectos comunitarios lo convierten en una visita obligada para entender la historia, el arte y la tradición que envuelven a esta aromática hoja.

 

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