Nuevas disposiciones arancelarias en Cuba

El Ministerio de Finanzas y Precios de Cuba ha introducido un paquete de medidas arancelarias que promete dinamizar la economía y reducir los costos de producción en el país. A través de las resoluciones 328 y 329, publicadas recientemente en la Gaceta Oficial de la República, se implementan significativas reducciones de hasta el 50% en los aranceles y, en muchos casos, exenciones completas para la importación de insumos, materias primas y bienes intermedios esenciales.
Estas medidas abarcan tanto a actores económicos estatales como no estatales y pretenden estimular sectores estratégicos, desde la agricultura hasta la industria alimentaria, facilitando el acceso a recursos imprescindibles para la producción.
Entre los productos incluidos en las disposiciones, destacan los siguientes:
- Productos alimenticios y agrícolas: insumos como la harina de trigo y derivados de la papa, fundamentales para la industria alimentaria, podrán ser importados sin el pago de aranceles.
- Productos químicos y agroindustriales: fertilizantes compuestos de nitrógeno, fósforo y potasio, junto con productos fitosanitarios como insecticidas y herbicidas, se beneficiarán de estas exenciones.
- Productos farmacéuticos: medicamentos elaborados para usos terapéuticos o preventivos, siempre que no estén dosificados o acondicionados para la venta al por menor, también están exentos.
- Materiales de empaque y transporte: dispositivos de plástico como tapas, tapones y otros accesorios empleados en el transporte y almacenamiento tendrán condiciones arancelarias favorables.
La resolución 328 introduce además cambios administrativos clave. Por ejemplo, extiende los plazos para responder a las solicitudes de beneficios fiscales de siete a quince días, reforzando el procedimiento para procesar dichas peticiones. Por su parte, la resolución 329 elimina de manera automática el pago de aranceles en 192 partidas arancelarias específicas, simplificando trámites y reduciendo la burocracia al eliminar la necesidad de aprobaciones previas.
Estas resoluciones estarán vigentes hasta el 31 de diciembre de 2025 y contarán con revisiones periódicas para evaluar su impacto. Según el Ministerio, su aplicación busca impulsar la colaboración entre los sectores estatal y no estatal, aumentar el valor agregado de los productos importados y fomentar la creación de empleo.
Además, se espera que estas medidas contribuyan a la recuperación económica tras los recientes desastres naturales que han afectado al país. Al garantizar el acceso a insumos esenciales y aligerar los costos asociados a la importación, se pretende potenciar la producción nacional y crear un entorno más competitivo en sectores clave.
Con estas disposiciones, el gobierno cubano apuesta por una estrategia integral que combine incentivos económicos con un marco regulatorio más flexible, en línea con sus objetivos de reactivación económica y desarrollo sostenible. La efectividad de estas medidas, sin embargo, dependerá en gran medida de su implementación y del respaldo que reciban por parte de los diferentes actores económicos.