Flair Airlines recibe autorización para vuelos regulares a Cuba
La Agencia Canadiense de Transporte (CTA) otorgó a la aerolínea Flair Airlines la autorización para operar vuelos internacionales regulares con destino a Cuba, según una actualización publicada en el sitio web del organismo.
En su resolución, la CTA confirmó que la compañía aérea cumple con todos los requisitos normativos exigidos para brindar este tipo de servicio. La autorización queda sujeta a las condiciones establecidas en el Reglamento de Transporte Aéreo vigente. La decisión no incluye fechas de inicio ni itinerarios concretos, por lo que el lanzamiento de estas operaciones aún no cuenta con un calendario definido.
En paralelo, han circulado fechas preliminares de reanudación de vuelos por parte de otras aerolíneas, aunque todavía sujetas a modificaciones. Según los planes divulgados, Sunwing Vacations y WestJet prevén retomar sus operaciones a partir del 20 de junio, con destinos como Varadero y Cayo Coco desde Toronto, Montreal y la ciudad de Quebec. Air Transat informó en un memorando dirigido a agentes de viajes que su regreso a la isla se pospone, como mínimo, hasta esa misma fecha. Air Canada decidió aplazar la reanudación de sus vuelos a Cuba hasta el 1 de noviembre de 2026.
El mercado canadiense continúa siendo el principal emisor de turistas hacia Cuba, una posición que ha mantenido durante aproximadamente tres décadas, de acuerdo con las estadísticas oficiales. La preferencia de los viajeros canadienses por la isla responde a la amplia variedad de opciones turísticas disponibles, que incluyen los tradicionales destinos de sol y playa como Varadero y los cayos del norte, además de propuestas culturales centradas en ciudades como La Habana y Trinidad.
En los últimos tiempos, los turistas canadienses han diversificado sus intereses. Aunque el turismo de playa sigue siendo predominante, cada vez más visitantes buscan experiencias culturales auténticas, como recorridos por la Habana Vieja y visitas a plantaciones de tabaco en la provincia de Pinar del Río. Esta evolución en las preferencias consolida a Cuba como un destino integral, capaz de satisfacer tanto el descanso como el enriquecimiento personal.




