Cuba apuesta por el renacimiento del turismo: un camino hacia la recuperación económica
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El turismo emerge nuevamente como una esperanza para reactivar la economía cubana. Este martes, el periódico Granma publicó un informe detallado sobre el análisis realizado por las principales autoridades del sector, lideradas por el primer ministro Manuel Marrero, quien subrayó la necesidad de trabajar en conjunto para devolverle al turismo su lugar como motor principal de la economía nacional.
La reunión anual del sector, celebrada recientemente, puso sobre la mesa los resultados del año 2024, marcado por un contexto adverso y complejo. En su intervención, Marrero no solo destacó el impacto negativo del bloqueo, sino también otros factores como la inclusión de Cuba en la lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo, la activación del Título III de la Ley Helms-Burton y las campañas mediáticas destinadas a desacreditar al país como destino turístico. Sin embargo, más allá de enumerar los obstáculos, el jefe de Gobierno enfatizó la importancia de buscar alternativas creativas para superarlos.
Uno de los puntos centrales del análisis fue la necesidad de consolidar los circuitos turísticos, históricamente uno de los principales atractivos de la isla. También se abogó por explorar nuevas estrategias para captar visitantes de mercados clave como Canadá, Rusia y América Latina. Marrero destacó el papel crucial de los consejeros de turismo en la promoción internacional, así como la importancia de fortalecer las relaciones con turoperadores, revitalizar la imagen del destino y fomentar encadenamientos productivos que beneficien tanto al sector como a otras áreas de la economía.
Durante la cita, el ministro de Turismo, Juan Carlos García, presentó las proyecciones para 2025, centradas en elevar la calidad del servicio, diversificar los mercados emisores y aumentar la conectividad aérea.
García detalló que en 2024 arribaron a Cuba dos millones 203 mil 117 visitantes, cifra que representó el 71 por ciento del plan trazado y el 90,4 por ciento del resultado alcanzado en 2023. Aunque aún lejos de las metas previas a la pandemia de la Covid-19, cuando el país esperaba recibir cinco millones de turistas anuales, los datos muestran signos de recuperación.
Ocho de los principales mercados emisores mostraron crecimiento respecto al año anterior, y cinco cumplieron con las previsiones establecidas. Además, el sector recibió 132 premios internacionales en 74 instalaciones, reconociendo tanto la excelencia en servicios como los atractivos culturales y naturales del país.
Actualmente, Cuba cuenta con cerca de 84 mil habitaciones disponibles y participan 19 cadenas extranjeras en la actividad turística, de las cuales 14 están ejecutando inversiones. En el ámbito digital, el Ministro resaltó los avances en la transformación tecnológica, destacando Cayo Largo del Sur como un proyecto emblemático en la agenda digital del país. Estos esfuerzos buscan no solo mejorar la experiencia de los visitantes, sino también fortalecer la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento del sector.
En medio de este panorama, los principales destinos turísticos de Cuba, como La Habana, Varadero y la provincia oriental de Holguín, junto a las paradisíacas cayerías del centro norte del archipiélago, han comenzado a mostrar un incremento notable en el flujo de viajeros. Este optimismo, aunque cauteloso, se basa en la convicción de que el turismo puede ser una herramienta clave para impulsar no solo su propia recuperación, sino también la de otras esferas económicas, como la agricultura y la alimentación.
Mientras las autoridades y profesionales del sector trabajan para superar los desafíos actuales, el mensaje que emerge es claro: el renacimiento del turismo en Cuba no solo depende de la capacidad de adaptarse a un mundo cambiante, sino también de la determinación de convertir cada obstáculo en una oportunidad para crecer.