Cocina cubana resalta en graduación culinaria en Sancti Spíritus
La riqueza de la cocina cubana, marcada por la diversidad de platos, olores y sabores que surgen de especias y materias primas autóctonas, fue el eje central del ejercicio de graduación de 30 estudiantes de la Asociación Culinaria de Cuba en la provincia de Sancti Spíritus. La actividad mostró cómo las tradiciones familiares y locales continúan siendo fuente de inspiración para nuevas generaciones de cocineros, según reporta la Agencia Cubana de Noticias.
Los graduados, organizados en equipos, presentaron menús de cinco tiempos que incluyeron entrantes, ensaladas, plato fuerte, guarniciones y postres, todos elaborados a partir de recetas tradicionales de la Isla y, en particular, de la región espirituana. La propuesta reflejó la herencia cultural de un territorio con más de cinco siglos de historia y raíces españolas y africanas.
El chef Filiberto Díaz, federativo y maestro de la Asociación Culinaria en Sancti Spíritus, destacó que los estudiantes recurrieron a las enseñanzas transmitidas por generaciones de sus familias para rescatar la esencia de la cocina local. Subrayó que, aunque la culinaria cubana es Patrimonio Cultural de la Nación, aún no se aprovecha plenamente en restaurantes y espacios gastronómicos, pese a contar con recursos disponibles en huertos, patios y productores locales.
Díaz señaló que en muchos establecimientos predominan platos internacionales que no logran competir en presentación, aroma ni valores nutricionales con la cocina autóctona, cuyo origen se remonta a los aborígenes y que mantiene vigente el tradicional ajiaco como símbolo de identidad.
Por su parte, el chef Rogelio Ulloa, presidente de la Asociación Culinaria de Sancti Spíritus, resaltó el dominio de los estudiantes en el uso de especias, hierbas, frutas y jugos naturales, con resultados que sorprendieron a los evaluadores.
Entre las propuestas más llamativas estuvo el empleo de manteca de corojo en una receta de arroz, elaborada por el equipo dirigido por Jordanis La O Perera, ama de casa de la comunidad rural de Pozo Colorado. El uso del corojo, tradición que se mantiene en esa zona, aporta sabor y aroma a los alimentos y constituye una grasa saludable.
Las presentaciones incluyeron variantes de arroz con leche, croquetas, ensaladas, carnes, huevos, casquitos de guayaba y salsas, entre otras opciones, que evidenciaron creatividad y respeto por la tradición. El ejercicio de graduación se convirtió en un punto de partida para nuevas etapas de formación y especialización.
Ulloa afirmó que la defensa de la culinaria cubana y espirituana seguirá siendo prioridad, con el propósito de sumar más profesionales y fortalecer su condición de Patrimonio de la Nación.
Foto: ACN




